menú cerrar menú

Unción de enfermos

“Se fueron a predicar que se convirtieran; echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban” Mt 6,13.

Una vez al año, en nuestra parroquia, el sacerdote, dentro de la celebración eucarística dominical, impone la unción a aquellos que previamente lo han solicitado y se han preparado para ello, por enfermedad o vejez.

El sacramento de la Unción dispone a quien lo recibe para afrontar la enfermedad o la vejez, con la fuerza que da la gracia. De ahí que, siempre que alguien de vuestras familias lo solicite, el sacerdote lo administrará en casa o en la iglesia a quien lo necesite. No dudéis en pedirlo a través de la sacristía o directamente a cualquiera de nuestros sacerdotes.